En los últimos meses hubo varias etapas: En la primera el MERCOSUR y la UNIÓN EUROPEA se predispusieron para una integración rápida. En la segunda predominó la incertidumbre y en la tercera decidieron volver a negociar partes sustanciales.

En la primera etapa y en ejercicio de la presidencia pro tempore del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), el presidente de Paraguay, Santiago Peña, dijo que desde ese rol el Paraguay asume la integración como un logro de la diplomacia regional y como una afirmación de nuestra vocación integradora (sic).

Desde el MERCOSUR queremos que este acuerdo beneficie a los principales destinatarios: a los millones de ciudadanos europeos y latinoamericanos que a partir de su implementación verán mejoras sustanciales en sus vidas”, agregó.

En un principio, las autoridades latinoamericanas y europeas coincidieron en los beneficios de la integración para los países y las ciudadanías, en el actual contexto y en los valores compartidos entre los dos bloques. Y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, realzó que luego de 35 años de proceso en la integración regional latinoamericana la magnitud del logro es inmensa: «Cuando dos regiones como las nuestras hablan con una sola voz en el escenario mundial, el mundo escuchará».

Por su lado, el presidente argentino, Javier Milei, dijo que el acuerdo representa “el mayor logro alcanzado por el bloque desde su creación” y solicitó que “en la etapa de implementación se preserve el espíritu de lo negociado”. “Los 25 años invertidos nos obligan a estar a la altura de esta etapa”, agregó.

También el presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó que «puede que este acuerdo llegue tarde, pero llega en el momento oportuno. No aspiramos a crear zonas de influencia, sino esferas de prosperidad compartida, basadas en la confianza, la cooperación, el respeto y la soberanía de nuestras democracias”. “No pretendemos ni dominar, ni imponer, sino promover y reforzar los vínculos entre nuestros ciudadanos y nuestras empresas», aseguró. Y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, dijo que esta asociación «es apostar por las reglas en tiempos de volatilidad y cambios permanentes” y que “no podemos desconocer que el acuerdo también interpela al MERCOSUR, nos invita a modernizar nuestra agenda externa y a consolidar nuestra integración regional como una plataforma para proyectarnos aún más en el mundo”. Nosotros y el MERCOSUR somos parte de un continente que cruza todo el globo terráqueo, del Polo Norte hasta la Patagonia, eso es poder, y ese poder deberíamos ejercerlo para el desarrollo de nuestras naciones», aseguró por su parte el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. También lamentó que su país (que está en proceso de incorporación de la normativa regional para ser miembro pleno) no haya integrado el bloque ya desde 1991 y afirmó: «Haremos todos los esfuerzos para ser miembros plenos». El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, indicó que “estamos lanzando las bases de una relación duradera entre nuestros respectivos hemisferios, orientada hacia el desarrollo sostenible y el bienestar” y auguró que “el acuerdo propiciará ganancias tangibles: más empleo, más inversiones, mayor integración productiva, acceso ampliado a bienes y servicios de calidad, innovación tecnológica y crecimiento económico con inclusión social”. El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, recordó el respaldo legal de la membresía de Panamá como estado asociado gracias a la aprobación unánime de la Asamblea Nacional de su país en 2025: “Estamos orgullosos de ser asociados al MERCOSUR”, destacó. “Seguiremos apoyando y trabajando por acuerdos que amplíen la libertad y reduzcan las excesivas regulaciones”, agregó. Luego de 35 años de proceso de integración regional latinoamericano, la asociación estratégica entre el MERCOSUR y la Unión Europea implica la integración de un mercado de más de 700 millones de habitantes, con un PIB conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial y una corriente comercial total que asciende a aproximadamente 100.000 millones de dólares.

                                            Y EL ACUERDO? REFORMULACIÓN?                                                

Tras la firma del acuerdo de asociación entre el MERCOSUR y la UNIÓN EUROPEA, completada en enero de 2026, se ha iniciado su reformulación, que incluye la reducción progresiva de aranceles para el 91% del comercio bilateral, la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y el inicio de un período de revisión.

REVISIÓN PARLAMENTARIA: El texto del acuerdo entró nuevamente en una etapa de revisión legal y ratificación por parte de los parlamentos de los países miembros de la UE y el MERCOSUR, un proceso que de nuevo podría durar varios meses o años.

NUEVOS HORIZONTES COMERCIALES: El MERCOSUR, tras la firma, ha reafirmado su intención de diversificar sus relaciones comerciales, buscando alianzas con Indonesia, Vietnam, Canadá, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos.

ACCESO A MATERIAS PRIMAS: El pacto asegura a la UE el acceso a minerales críticos para la transición energética, como el litio, grafito y níquel, presentes en los países del MERCOSUR.

IMPACTO ECONÓMICO: Se proyecta un crecimiento del 37% en las exportaciones españolas hacia el Mercosur, fomentando la inversión, el empleo y una mayor producción en sectores clave. A pesar de los desafíos y las tensiones previas sobre temas ambientales, el acuerdo fue descrito por las partes como una señal de integración económica frente al proteccionismo global. 

Tras la firma del acuerdo de asociación entre el MERCOSUR y la UNIÓN EUROPEA UE se ha iniciado un proceso de implementación que incluye la reducción progresiva de aranceles para el 91% del comercio bilateral, la búsqueda de nuevas alianzas comerciales por parte del MERCOSUR y el inicio de un período de revisión parlamentaria. 

PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS

INTEGRACIÓN ECONÓMICA Y ARANCELES: Recordemos que el acuerdo crea una zona de libre comercio de más de 700 millones de personas, reduciendo gradualmente aranceles en productos agrícolas del MERCOSUR y bienes industriales de la UE, con plazos de hasta 15 años para sectores sensibles.

REVISIÓN PARLAMENTARIA: Sin embargo, el texto del acuerdo entró de nuevo en una etapa de revisión legal y ratificación por parte de los parlamentos de los países miembros de la UE y el MERCOSUR, un proceso que podría durar más de varios meses o años.

NUEVOS HORIZONTES COMERCIALES: El MERCOSUR, tras la firma, ha reafirmado su intención de diversificar sus relaciones comerciales, buscando alianzas con Indonesia, Vietnam, Canadá, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos.

ACCESO A MATERIAS PRIMAS: El pacto debe asegurar a la UE el acceso a minerales críticos para la transición energética, como el litio, grafito y níquel, presentes en los países del MERCOSUR.

IMPACTO ECONÓMICO: Se proyecta un crecimiento del 37% en las exportaciones españolas hacia el MERCOSUR, fomentando la inversión, el empleo y una mayor producción en sectores clave. 

Poniendo énfasis de nuevo: A pesar de los desafíos y las tensiones previas sobre temas ambientales, el acuerdo fue descrito por las partes como una señal de integración económica frente al proteccionismo global. 

LA PROPUESTA PASÓ AL PARLAMENTO EUROPEO

La Unión Europea (UE) ha frenado la velocidad de integración con el MERCOSUR principalmente por preocupaciones ambientales (deforestación del Amazonas), la resistencia del lobby agrícola europeo (liderado por Francia) ante la competencia desleal, y diferencias en estándares sanitarios. Además, la UE exige mayores garantías de sostenibilidad y la ratificación legislativa enfrenta trabas por el impacto en sus sectores agropecuarios. Las razones para poner pausa en la integración acordada son las siguientes:

PREOCUPACIONES AMBIENTALES Y DE SOSTENIBILIDAD: La política ambiental del MERCOSUR, particularmente durante la gestión Bolsonaro, generó fuertes críticas en Europa, convirtiéndose en el principal obstáculo político.

RESISTENCIA DEL SECTOR AGRÍCOLA EUROPEO: Francia, Irlanda, Polonia y Hungría han mostrado reticencias alegando normas de producción menos rigurosas en el MERCOSUR que pueden competir de manera desleal con sus agricultores.

DISONANCIAS EN ESTÁNDARES: Existen todavía grandes diferencias en normas sanitarias versus bienestar animal, trazabilidad y pesticidas, lo que genera rechazo tanto en productores como en consumidores europeos.

TRABAS BUROCRÁTICAS Y RATIFICACIÓN: La necesidad de evaluación de las mismas por parte de los parlamentos nacionales de la UE y la solicitud de dictámenes judiciales ha demorado el proceso, llevando a la UE a buscar alternativas a una «aplicación provisional» para evitar el bloqueo total.

REQUERIMIENTOS ADICIONALES: La UE ha introducido nuevas exigencias de sostenibilidad y protección ambiental, lo que ha sido visto por el MERCOSUR como un freno para la implementación efectiva del pacto. Aunque las negociaciones comenzaron en 1999 y se preveía cerrarlas tras el acuerdo de 2019, las razones invocadas últimamente pospusieron su ratificación final. 

Fuentes. Wikipedia más numerosas direcciones ad hoc en internet. Otras informaciones sobre estos temas pueden obtenerse también en nuestra página web de acceso gratuito e inmediato: https://rsa.com.py/ 

Publicado el domingo 8 de febrero de 2026 en el diario Última Hora de Asunción así como posteriormente en www.rsa.com.py y en redes sociales 
Dr. Ricardo Rodríguez Silvero
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