Para entender mejor los tiempos actuales de un país también hay que conocer su devenir. Los pueblos del Asia tienen historias milenarias. Estudiarlas lleva tiempo y paciencia. Pero hablar sin conocerlas, aumenta el riesgo en la evaluación de la situación actual de ese mosaico grande de etnias que han venido afianzándose en China, Manchuria, Japón, Taiwán y alrededores. Su historia está sembrada de guerras entre sí, unas más cruentas que otras, y vice-versa. He aquí un relato breve de los condicionantes de las mismas.

LOS ÚLTIMOS SIGLOS. En la Edad Moderna (1492/1789) ocupantes o colonizadores portugueses y en la Contemporánea (desde 1789) británicos, entre otros, establecieron sucesivamente bases en China continental y alrededores. Allí vivían unas 55 etnias, dependiendo ese número de la amplitud de la geografía a ser considerada. El imperio Qing o Ching de los manchúes (Manchuria) fue la última dinastía imperial, gobernando gran parte de esa región entre los años 1644 y 1912. Así el imperio multicultural de Qing o Ching duró casi tres siglos y formó la base territorial para el Estado chino. La guerra sino-japonesa fue en 1894. Un año después japoneses y chinos hicieron las paces con el Pacto de Shimonoseki. En l911 se estableció en China continental el primer régimen democrático, bajo el nombre de República de China, que posteriormente pasó a ser denominación oficial del gobierno de Taiwán. Los japoneses ocuparon esa isla desde 1895 hasta 1945. La rendición incondicional de Japón a fines de la 2ª Guerra Mundial ofreció la oportunidad de que la democrática República de China ejerciera jurisdicción en Taiwán, en Penghu (las islas Pescadores), en Kinmen (archipiélago Puerta Dorada) y en las islas Matsu. Allí y así continuó el régimen de Estado de Derecho en Democracia.

CHINA CONTINENTAL COMUNISTA. En el continente, Mao Tse Tung al mando del partido comunista y de los militares instaló poder omnímodo en Peking. Después de haber Mao unificado en gran medida ese inmenso país con la doctrina marxista-leninista, Deng Xiaoping modernizó su sistema económico volviéndolo más competitivo y afianzando el crecimiento del producto, bajo estricto control de la natalidad. Xi Jinping, munido de poderes centrales con el partido comunista y los militares, instaló la autocracia imperialista. En el trascurso de las últimas décadas, primero el protectorado portugués de Macao fue incorporado al centralismo de Peking. Lo mismo ocurrió recientemente con el protectorado de Hong Kong, excepcional cúspide de las libertades, a pesar del proclamado “un país, dos sistemas”. Actualmente, Xi Jinping puede aprovecharse de la debilitada geopolítica mundial para invadir Taiwán.

TAIWÁN DEMOCRÁTICA. El Gobierno de la República de China (RDCh) comenzó a gobernar Taiwán en 1945 afianzando Estado de Derecho en Democracia, consolidando libertades y libre albedrio. Chiang Kaishek, habiendo perdido en el continente la guerra civil contra el partido comunista chino, se trasladó a Taiwán en 1949 con tropas y familias. Desde entonces, la democrática RDCh ha continuado ejerciendo jurisdicción efectiva sobre Taiwán e islas aledañas, lo que ha dejado a ellas y a China continental bajo regímenes diferentes: uno en elecciones libres y el otro en autocracia, respectivamente.

LA MÁS COMPETITIVA Y LIBRE. Taiwán nunca estuvo bajo jurisdicción de la comunista autocracia china del continente. Por eso, la posición oficial del Gobierno de Taiwán es afianzar su independencia bajo el imperio de valores afines a la dignidad humana, con libertades públicas en su máxima expresión, respetando religiones y etnias, en pos del desarrollo sostenible con prosperidad compartida. Hoy en día y gracias a la consolidación de la democracia y de las libertades, incluyendo la económica, Taiwán se encuentra entre los países más modernos del mundo, con pujante tecnología en todos los órdenes y alta competitividad mundial. Según diversas instituciones, que se encargan de articular una estratificación global de países con dichos criterios, entre ellas la Heritage Foundation de Washington DC, Taiwán se encuentra entre las 6 o 12 economías más desarrolladas del mundo, dependiendo de los indicadores utilizados a tal efecto. Ergo, Taiwán se merece su libertad, su auto-determinación y ser integrante de Naciones Unidas. A su pueblo pacífico, de quien depende su futuro democrático, en su Día Nacional, el “doble diez”, por los 110 años de la RDCh, salud!

Publicado el lunes 11 de octubre de 2021 en el diario Ultima Hora de Asunción así como en páginas web y redes sociales. Informaciones adicionales en www.rsa.com.py

Dr. Ricardo Rodríguez Silvero