En la cuantificación de las variables económicas hay que tener en cuenta todos los factores que las afectan. Las cuestiones cuantitativas directa- o indirectamente relacionadas con la actividad, a ser puesta en números, deben ser consideradas adecuadamente. A veces hasta su entorno debe ponerse bajo la lupa del investigador. Veamos el caso de la deuda pública.

INFORMACIONES SOBRE DEUDORES Y ACREEDORES. Si se va a medir el peso de la deuda pública, obviamente es conveniente distinguir algunas cuestiones que son importantes para el país que se ha endeudado o se va a endeudar (deudor). Como es natural, hay que diferenciar entre deuda pública y privada, por un lado, así como, por otro lado, la deuda dentro del país y con el exterior. Debe discriminarse en el cálculo los plazos así como los tipos de deudas y aclararlos al pie del cuadro o del gráfico o de la página correspondiente o en la bibliografía al final de la publicación. Es importante especificar si son bonos soberanos o deudas meramente comerciales u otros tipos de deuda. Aunque parezca una perogrullada, hay que aclarar expresamente también la moneda en que se ha realizado la operación. Si fuese en moneda extranjera, sería útil brindar la información, al lado del cálculo pertinente, sobre cuál es la tasa anual de inflación local y la de la variación cambiaria de esa divisa así como la inflación del país acreedor.

PESO DE LA DEUDA vs PIB… Tenemos que ver también si se va a relacionar la deuda pública con el producto interno bruto o con la recaudación de ese año en que se toma el préstamo. También puede ser el año inmediatamente anterior. Si fuese a relacionársela con el PIB, para obtener el cociente hay que poner los datos en la moneda del país que contrae el préstamo. También hay que aclarar si el PIB está calculado en valores constantes, descontada la inflación local, o en valores corrientes, es decir sin tenerla en cuenta. El mismo razonamiento vale para la deuda privada

… vs RECAUDACIÓN IMPOSITIVA… Si dicha deuda se la va a comparar con la recaudación tributaria, será conveniente utilizar la información oficial, del país, que solicita el préstamo, respecto de cuánto se recauda anualmente en concepto de impuestos. Si se trata de un país latinomericano, hay que dejar constancia expresa de la informalidad, en sentido amplio, en la economía local. Generalmente, el PIB hace referencia sólo a la economía formal. Sin embargo, en países latinoamericanos lo no registrado oficialmente es de grandes magnitudes pero no es tenido en cuenta: ni la clandestinidad (lo que simplemente no se registra en las dependencias públicas por estilo de vida o por “modos de producción” diferentes) ni los delitos económicos (ni los tradicionales como el contrabando, la evasión tributaria y la piratería, entre otros, ni los de “última gama”, como el lavado de dinero, los precios de transferencia y los giros ilegales, entre otros) así como obviamente tampoco el crimen organizado (narco-terrorismo, secuestro, tortura y asesinato de las víctimas –en forma directa o por encargo- sin olvidar la financiación del terrorismo internacional).

… Y RECURSOS BINACIONALES. También debe tenerse en cuenta que hay países, como el nuestro, que tienen más de una fuente de obtención de recursos públicos anuales. En el caso de Paraguay, junto a la recaudación tributaria, aportada por los contribuyentes, el Gobierno también obtiene fondos regularmente a través de las entidades hidroeléctricas binacionales, Itaipú (Paraguay-Brasil) y Yacyretä (Paraguay-Argentina), que son percibidos por éstas a través de la tarifa de la hidroelectricidad. Es decir que los pagan los usuarios de la electricidad en cada país. En países como Argentina, Brasil y Paraguay por lo tanto los ciudadanos están realizando regularmente aportes al Presupuesto General de la Nación por dos vías: como contribuyentes de impuestos y como consumidores de electricidad.

ERGO. Las deudas serán más o menos importantes según los parámetros con los que se las compara. Hasta aquí se ha expuesto sólo sobre la necesidad de calcularlas correctamente dentro del país. Si además se las quiere comparar con los importes absolutos o relativos de las deudas de otras naciones a fin de ver en qué punto de la estratificación internacional de deudores se encuentra el país que nos interesa, los cuidados a ser tomados deben ser aún más rigurosos.

(continuará)

Dr. Ricardo Rodríguez Silvero